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Totalmente legal: Cómo poner los puntos sobre las íes en una mudanza

por Mary Leigh Howell

En una mudanza, pasar por alto pequeños detalles de la letra chica puede traer aparejados grandes problemas. Justin y Bruce Meyer, abogados de Meyer & Associates, le contaron a CableMover® cuáles son las cuestiones legales más importantes que debes conocer.

Al abandonar tu antigua casa

  1. Ten en claro qué te pertenece.
    Habla con tu agente inmobiliario para entender las implicancias del contrato de compraventa. ¿Las lámparas y las cortinas forman parte del trato? Si es así, asegúrate de informárselo a las personas a cargo de la mudanza para que las dejen en su sitio. “Los compradores pueden enamorarse de la araña de cristal del comedor, e insistir en que quede en la casa”, explica Bruce. “A la hora de cerrar el trato, cuando el comprador y el vendedor no saben exactamente qué está incluido en la venta, aparecen los problemas.”
     
  2. Define la fecha de cierre.
    Las interpretaciones respecto de las fechas de cierre varían de un estado a otro; además, algunos estados especifican que una propiedad debe estar vacía en el momento del cierre, mientras que otros les permiten a los vendedores permanecer en la vivienda varios días después de concretar la venta. “Averigua con cuánta flexibilidad cuentas en relación con la fecha en la que debes mudarte”, aconseja Bruce. “Si necesitas quedarte en la casa dos días después del cierre, asegúrate de negociarlo en el contrato.”

    Justin agrega, “Recuerda: si te quedas más tiempo del especificado, cabe la posibilidad de que debas pagar una multa”.

Al trasladar tus pertenencias

  1. Investiga a las compañías de mudanzas. Solicita calificaciones y comentarios a la Better Business Bureau (Oficina de Buenas Prácticas Comerciales). “Al mudarte, debes ser tan inteligente como lo serías al emprender cualquier transacción comercial”, afirma Bruce.
     
  2. Asegura a familiares y amigos. ¿Piensas pedirles a familiares y amigos que te den una mano con la mudanza para no tener que contratar a una compañía profesional? Pregúntale a tu agente de seguros si están incluidos en la cobertura de tu póliza de seguro para propietarios de vivienda. “Si tu mejor amigo sufre un desplazamiento de vértebra mientras está levantando tu sofá”, dice Bruce, “seguramente querrás que tu seguro se haga cargo de las facturas de su atención médica”. Y asegúrate de que la cobertura cubra tanto a tu antigua casa como a tu nuevo hogar.
  3. Averigua el estado del seguro de la compañía de mudanzas. Si el camión de la mudanza sufre un accidente, es importante que la responsable sea la compañía de mudanzas, no tú. Pídeles que te muestren el certificado de seguro de la compañía. ¿El seguro cubre tanto tus pertenencias durante el traslado como a sus empleados? Presta atención a las disposiciones sobre indemnización por accidentes de trabajo y responsabilidad. “Si el monto asegurado es de tan sólo $25,000, la cobertura no será suficiente para proteger a sus empleados y a tus pertenencias”, explica Bruce.
  4. Lee el contrato. Revisa detenidamente el contrato de mudanza y está atento a detalles sobre los precios y el seguro, y verifica que la letra chica no haya cambiado desde la fecha de la cotización. Podrías sorprenderte de lo mucho que puede llegar a diferir la factura respecto de la cotización inicial. Por eso, analiza cuidadosamente el texto. “Son compañías a quienes, en su mayoría, no les interesa que el negocio se repita”, aclara Justin.
  5. No firmes si algo no es cierto. “Ni bien pusimos pie en nuestro nuevo hogar”, cuenta Justin sobre una reciente mudanza familiar, “la compañía quería hacernos firmar un documento de seis páginas donde se establecía que todo había sido entregado en buen estado y que lo habíamos inspeccionado. No habíamos tenido tiempo de inspeccionarlo, así que taché esa parte del contrato y lo único que firmé fue que todas las pertenencias se habían entregado, nada más.”

    No des el brazo a torcer. “Si no lo inspeccionaste”, aconseja Justin, “no firmes algo que dice que sí lo hiciste”.

 

Al llegar al nuevo hogar

  1. Ten en claro cuándo puedes ocupar la propiedad. Así como el contrato de compraventa especifica el último día que puedes permanecer en tu antigua casa, el contrato de tu nuevo hogar también debe especificar cuándo puedes mudarte. No des por sentado que la propiedad estará vacía y lista para tu llegada en la fecha de cierre. 
     
  2. Informa la mudanza a la administración. Si vas a mudarte a una residencia privada, por lo general no tendrás problemas con el horario. Pero si tu nuevo hogar es un apartamento, un condominio o una propiedad perteneciente a una asociación de propietarios, es posible que la administración tenga horarios establecidos para las mudanzas y las entradas o los ingresos que puedes usar. Normalmente, los edificios tienen una entrada de servicio, y no podrás entrar con las cajas de la mudanza por la puerta principal ni usar los ascensores del vestíbulo. Solicita la autorización correspondiente a la fecha y el horario previstos con anticipación para evitar cualquier tipo de inconvenientes durante la mudanza.

Mary Leigh Howell se especializa en comunicaciones para el hogar, y en las industrias de mobiliario y jardinería.